Servidores Best Value

Un servidor dedicado a un precio muy asequible

Nuestra nueva gama de servidores Best Value permite disfrutar de prestaciones óptimas a un precio reducido. Estos servidores «bare metal» son ideales para infraestructuras de alojamiento web (sitios web, tiendas virtuales...), aplicaciones propias y entornos de desarrollo.
¡Aproveche toda la potencia de una máquina con recursos dedicados sin preocuparse por el hardware!

Best Value

Ventajas de los servidores Best Value

Alta frecuencia

Perfectos para empezar

Los servidores Best Value tienen todo lo que necesita para empezar a desarrollar su proyecto de infraestructura: una máquina personal con recursos garantizados, una potente protección anti-DDoS frente a ataques de denegación de servicio distribuidos, 500 GB de espacio de backup y una biblioteca de distribuciones con instalación automática.

Servidores en portada

Intel  Xeon E3v4
4c/8t - 3GHz /3,5GHz
32GB DDR4 ECC 2400 MHz
SoftRaid 2x2TB 
250 Mbps ancho de banda
vRack: no incluido
Desde:
59,99 €
/mes + IVA
Intel  Xeon E3v4
4c/8t - 3GHz /3,5GHz
64GB DDR4 ECC 2400 MHz
SoftRaid 2x2TB 
250 Mbps ancho de banda
vRack: no incluido
Desde:
79,99 €
/mes + IVA

Usos de los servidores Best Value

Almacenamiento multimedia

Hosting

Gracias a la reducción de los tiempos de carga, podrá ofrecer una experiencia de navegación óptima a los usuarios de sus sitios web y tiendas online.

Servidor de backup

Aplicaciones propias

Despliegue sus aplicaciones propias en un servidor altamente disponible al que podrán acceder a distancia sus trabajadores, independientemente de su ubicación.

Almacenamiento de grandes bases de datos

Desarrollo web

Diseñe su entorno de desarrollo web con total libertad eligiendo las distribuciones y el software que prefiera.

¿Qué es un servidor «bare metal»?

La expresión «bare metal» es otra forma de referirse a un servidor dedicado.

Significa literalmente «metal desnudo» y se utiliza para designar servidores físicos que no cuentan con ninguna capa de software preinstalado.
El cliente es el único usuario de esta infraestructura y, por lo tanto, tiene control total sobre ella: puede instalar el sistema operativo que prefiera y configurar la infraestructura según sus necesidades. Asimismo, todos los recursos de la máquina están garantizados, ya que no existe ninguna capa adicional que los consuma.
Los servidores «bare metal» de OVH incluyen distintos servicios, como la protección anti-DDoS y un espacio de backup dedicado.