OVH NEWS | ACTUALIDAD, INNOVACIÓN Y TENDENCIAS IT


Descubrir, entender y adelantarse









27/10/2017
Compartir

Artículo redactado por Laurent Allard


#OVHSummit 2017: Por qué OVH aboga por un cloud abierto


Intervención de Laurent Allard, vicepresidente del Grupo OVH encargado de desarrollo estratégico, durante el «keynote» del OVH Summit 2017, celebrado el 17 de octubre en París.





Ya lo sabemos: el futuro de las tecnologías de la información está en la nube. La migración a la nube todavía representa un desafío técnico nada desdeñable para algunos de ustedes, pero a corto y medio plazo afectará a la inmensa mayoría de las empresas. La pregunta hoy ya no es «¿hay que avanzar hacia el cloud?», sino «¿qué tipo de cloud queremos?». ¿Queremos un cloud en el que las empresas sigan teniendo el control sobre sus decisiones o aceptamos vernos sometidos a restricciones técnicas que creen grandes dependencias? Pero, antes de continuar, permítanme situar el cloud en su contexto.



El cloud, un reto cada vez más decisivo para las empresas


En 2017, la Comisión Europea considera que el cloud es «un impulsor clave del crecimiento» (1), y la OCDE habla de internet como una «infraestructura que desempeña un papel cada vez más determinante en la economía mundial». ¿Qué diremos del cloud en 2025, cuando su tamaño se haya multiplicado por diez, que es el crecimiento previsto durante los próximos ocho años?



Ese crecimiento exponencial es consecuencia directa de dos factores.



En primer lugar, la explosión de la producción de datos en el mundo, que crece más de un 40% anual (fuente: IDC). Esto, lógicamente, implica una necesidad cada vez mayor de capacidad de almacenamiento y de tratamiento de los datos, especialmente para las tecnologías de big data, machine learning y deep learning, y para la inteligencia artificial. Hay que tener en cuenta que una fábrica robotizada pronto producirá más de un petabyte de datos al día, y un vehículo autónomo, no menos de cinco terabytes.



El segundo impulsor del crecimiento del cloud es la migración de los sistemas heredados (legacy) de las empresas. La transferencia desde los datacenters internos de las empresas a los de los proveedores de cloud ya ha comenzado, pero todavía estamos solo al principio. A día de hoy, queda por migrar más de un 80% del legacy. Esto representa un volumen de más de 100 000 millones de euros.



Así pues, el cloud representa, cada día más, un reto decisivo para las empresas. Volvamos entonces a la cuestión que nos interesa: ¿qué tipo de cloud queremos?



Las cuatro dimensiones de un cloud abierto


En OVH tenemos la profunda convicción de que las empresas deben tener libertad para tomar las decisiones relativas a su sistema de información: libertad para elegir sus proveedores de cloud, libertad para cambiar de proveedor, libertad para repartir sus aplicaciones entre varios proveedores, libertad para elegir la localización de sus datos... Esta libertad hay que respetarla, cuidarla. Y esta convicción puede resumirse en dos palabras: open cloud. Permítanme explicarles lo que entendemos por un cloud abierto.



El primer principio, que es esencial, es la reversibilidad: ¿puedo irme fácilmente o cada nuevo servicio que utilice en la nube me atrapa un poco más?, ¿cuánto tiempo tardaría en realizar una migración?, ¿tendría que reconstruir mi infraestructura desde cero?, ¿puedo exportar mis aplicaciones de un proveedor de cloud a otro?



El segundo principio es la interoperabilidad: ¿mis decisiones tecnológicas van a limitarme en un futuro si quiero integrar otros servicios aplicativos?, ¿puedo comunicar componentes de distintos proveedores entre sí?, ¿puedo seguir utilizando mi legacy y tener un cloud híbrido?



Para lograr reversibilidad e interoperabilidad, existe una solución: hay que utilizar y promover los estándares tecnológicos. Y eso es lo que hacemos en OVH. Pero otros proveedores ofrecen bloques que solo funcionan en su plataforma propietaria, creando dependencias y dificultando la reversibilidad y la interoperabilidad.



El tercer principio de un cloud abierto es la protección de datos. El cliente debe poder elegir la localización geográfica de sus datos y ser informado del marco jurídico por el que van a regirse. Y, a este respecto, hay que saber que no todos los países ofrecen el mismo nivel de protección. La CNIL (2) ha realizado un análisis sobre los niveles de protección en los distintos países. Aquí también hay soluciones, pero ofrecen una respuesta parcial a las necesidades.



"El cloud es demasiado importante para adoptar riesgos en materia de protección de datos. No podemos dejar que un actor dominante imponga sus reglas simplemente porque controla una parte del mercado."



Europa lleva ventaja en cuanto al desarrollo de la reglamentación sobre la protección de datos en la nube. Prueba de ello es el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) que comenzará a aplicarse en mayo de 2018. Se están elaborando también otras reglamentaciones europeas, lo cual reafirma a Europa como una zona especialmente protectora.



Por último, el cloud abierto se caracteriza por un cuarto principio, que es el respeto de la propiedad intelectual, y especialmente de la asociada al uso de algoritmos de inteligencia artificial. Este es un problema nuevo, que me gustaría explicar a través de un ejemplo.



La propiedad intelectual de los algoritmos de inteligencia artificial


Se trata de un caso real en el que he trabajado últimamente: un ayuntamiento desarrolla un sistema de videovigilancia provisto de un algoritmo de detección de eventos anómalos en tiempo real. Ese ayuntamiento empieza a probar motores de inteligencia artificial. Al principio, el algoritmo no funciona bien: arroja muchos falsos positivos. Pero, tras varios meses de aprendizaje, el servicio es cada vez más fiable debido a que las neuronas artificiales son «entrenadas» por los operarios que corrigen y afinan los criterios de detección.



Por motivos económicos y reglamentarios, este ayuntamiento se plantea transferir sus datos a OVH, y transferir también el motor de inteligencia artificial. Y es entonces cuando surge el problema de la propiedad intelectual: ¿a quién pertenecen las neuronas entrenadas, que hacen que el algoritmo de IA sea eficaz?, ¿podemos recuperar los elementos y exportarlos en un formato estándar?



A día de hoy, la respuesta es simple: no es posible recuperar nada. El ayuntamiento deberá volver a empezar de cero. Y esa es la razón por la que en OVH trabajamos en soluciones abiertas dedicadas a la inteligencia artificial, que les permitan a ustedes conservar la propiedad intelectual de su trabajo, de su inversión.



Construir un cloud abierto: un camino que OVH ya había empezado a recorrer


No lo ocultamos: ¡construir y promover un cloud abierto es un gran reto!



Pero es factible y, de hecho, hace tiempo que OVH emprendió este camino. OVH no toma las decisiones tecnológicas en su lugar. Nosotros ofrecemos un gran número de soluciones basadas al 100% en estándares tecnológicos.



Ponemos a su disposición soluciones basadas en tecnologías open source, ya sea OpenStack, en el que se basa nuestra oferta de Public Cloud, o Ceph, que completa dicha oferta en lo relativo a Public Cloud Storage. O la solución PaaS Docker, que ofrecemos en nuestros OVH Labs. O, por supuesto, las distribuciones Linux que ofrecemos preinstaladas en nuestros servidores.



Pero, para nosotros, la apertura no se limita a ofrecer open source. Ser abiertos es ser capaces de ofrecer las tecnologías que ustedes necesitan, ya sean open source o estándares de la industria. Ustedes también necesitan estándares de facto que ya tienen desplegados en sus instalaciones. VMware es el mejor ejemplo de esta apertura a los estándares de facto. Nuestro Private Cloud está basado en las tecnologías de VMware. Esto les permite migrar fácilmente y crear infraestructuras híbridas, pero también posibilita la reversibilidad y la interoperabilidad. Asimismo, ofrecemos estándares como Veeam para el backup, Zerto para implementar planes de recuperación ante desastres o Plesk para la gestión de proyectos web. Vamos a continuar por este camino. Estamos trabajando con otros grandes proveedores de soluciones PaaS para añadir a nuestro catálogo otros grandes estándares de la industria. Dentro de unos meses ampliaremos esta información.



Sin embargo, nuestro compromiso por un cloud abierto no se limita a suministrar bloques tecnológicos abiertos.



Adaptar el marco reglamentario a las necesidades de los usuarios


También tenemos un compromiso en favor de la regulación del sector. Para nosotros, la apertura también es trabajar diariamente con algunos de nuestros competidores y partners para asistir a los poderes públicos, especialmente a los europeos, en la adopción de un marco reglamentario que se ajuste a las necesidades de nuestros clientes, de ustedes.



Hace ya dos años que, junto a otros proveedores de infraestructuras, fundamos la asociación profesional CISPE (Cloud Infrastructure Service Provider in Europe). OVH ostenta la presidencia de CISPE, que está integrada por más de 20 proveedores de cloud. ¿Para qué sirve CISPE? Tomemos un ejemplo concreto: el RGPD. ¿Quién ha elaborado el primer código de conducta sectorial sobre el RGPD? ¿El sector financiero? ¿El sector sanitario? No, el sector del cloud IaaS. Hace justo un año, CISPE publicó el primer código de conducta que permite a los proveedores de cloud cumplir las exigencias del RGPD y, por consiguiente, ayudar a sus clientes a cumplirlas ellos también.



Las cosas avanzan en el modelo de la infraestructura como servicio (IaaS), pero hay que abordar los otros modelos de cloud: el PaaS, el SaaS (y, más concretamente, la contenerización), la cognición como servicio (por ejemplo, los motores de IA) y la intermediación (ya que los usuarios cada vez recurren con más frecuencia a intermediarios para acceder a sus servicios o descubrirlos: motores de búsqueda, marketplaces…). ¡Hay tantos componentes del ecosistema cloud que pueden crear dependencias y mantener a los clientes cautivos...! Y creemos que hay que actuar contra esas políticas.






La estandarización en el modelo del IaaS ya ha empezado, pero debe extenderse a las otras capas del ecosistema del cloud.



La Open Cloud Foundation permitirá dar un paso más


En el mundo del cloud, ya existen algunos organismos de estandarización (tales como el OW2 Consortium, la OpenStack Foundation o la Cloud Native Computing Foundation), pero están muy especializados en ámbitos concretos. Ninguno aborda los desafíos del cloud en su totalidad. Ninguno ofrece una visión sistémica del cloud. Ahora bien, no podemos pedir a las empresas clientes de cloud que sean expertas en cada uno de los estándares, en cada uno de los niveles: en intermediación, en cognición as a service, en SaaS, PaaS, IaaS…



Las empresas deben poder dedicarse a desarrollar sus aplicaciones, sin temer la incertidumbre tecnológica y la cautividad. Deben centrarse en su actividad principal, y no en las limitaciones tecnológicas, las políticas de cautividad o las dependencias.



Por esa razón, creemos que es necesario crear una entidad transversal y complementaria a las organizaciones especializadas en ciertas problemáticas. Hay que reunir a todos los distintos actores del cloud: tanto proveedores de soluciones (IaaS, Paas, FaaS, CaaS…) como empresas, centros de investigación y representantes de los organismos públicos.



Para ello, trabajamos desde hace meses con una veintena de actores representativos del cloud, y vamos a lanzar conjuntamente una organización de alcance mundial: la Open Cloud Foundation. Esta fundación va a focalizarse en cuatro elementos fundamentales, esenciales para conseguir un cloud abierto: la reversibilidad, la interoperabilidad, la protección de datos y el respeto por la propiedad intelectual.



En un principio llevará a cabo tres acciones principales:



  • promover los estándares tecnológicos existentes y completar los que faltan;
  • dialogar con los organismos públicos sobre las nuevas reglamentaciones;
  • certificar a los proveedores en función de su observancia de los criterios fundamentales del cloud abierto.



Acabamos de empezar, pero los primeros resultados son alentadores. Durante los tres próximos meses, la Open Cloud Foundation definirá sus estatutos, su estructura organizativa y su hoja de ruta para el próximo año. Prevemos estar totalmente operativos a lo largo del primer trimestre de 2018.






Más de veinte empresas, asociaciones profesionales, organismos públicos y centros de investigación se han involucrado en la creación de la Open Cloud Foundation.



Hemos visto cómo el cloud se convertía en un reto cada vez más decisivo para las empresas. Y cómo la industria del cloud podía tomar las riendas para desarrollar una alternativa a los enfoques de cautividad de los clientes: desarrollando un cloud abierto.



«And what about you? Do you want to help build an #OpenCloud? Register at Open Cloud Fdn»



Les invito a que se unan a nosotros en esta iniciativa. ¿Le interesa un cloud abierto? ¡Únase a nosotros! Puede interactuar conectándose a open-cloud-foundation.org y compartiendo sus ideas en Twitter: @OpenCloud_FdN y #OpenCloud.



(1) Measuring the economic impact of cloud computing in Europe, informe de la Comisión Europea publicado el 10 de enero de 2017.
(2) La Comisión Nacional de Informática y Libertades francesa. La AEPD española proporciona esta información en su sitio web.